Ecuador cuenta
con una rica historia que se remonta hacia las sociedades
aborígenes. Se calcula que los primeros habitantes
aparecieron hace aproximadamente 18 mil años a.C. Su
estilo de economía estuvo basado principalmente en
la recolección y la agricultura. Los descubrimientos
de centros ceremoniales y templos arqueológicos, en
diferentes zonas del país, son el testimonio de su
existencia. Esta primera etapa ha sido dividida en los períodos
Paleoindio, Formativo, Desarrollo Regional, Integración
e Incaico. Este último habla del pueblo Inca que, en
Ecuador, ocupó las altas tierras de los Andes y algunos
sectores del litoral, albergando etnias con diferentes costumbres
e idiomas. Su permanencia hegemónica terminó
con la llegada de los españoles a partir de 1532, cuando
se produjeron duros enfrentamientos. Consolidada la conquista
de los territorios aborígenes, para 1563, se estableció
la Real Audiencia de Quito. Como Colonia de España,
sus límites alcanzaban por el norte lo que hoy es Pasto,
Popayán, Cali, Buenaventura y Buga (Colombia), y por
el sur Piura (Perú). A finales del siglo XVIII y debido
a causas externas como la influencia de la Revolución
Francesa, se produjo la Independencia de los territorios coloniales
españoles en América. Tras la Independencia,
en 1822, las tres ciudades más importantes de lo que
hoy es Ecuador: Quito, Guayaquil y Cuenca, se integraron a
la Gran Colombia. Simón Bolívar asumió
la presidencia de esta nueva república, conformada
también por Venezuela y Nueva Granada. Con fines administrativos
el territorio se dividió en tres departamentos: Venezuela,
Cundinamarca y Quito. Sin embargo, en medio de resistencias,
intereses particulares y ambiciones, la Gran Colombia se desintegró.
Tras ello, en 1830, se creó la República del
Ecuador. Desde entonces, las luchas políticas caracterizaron
el proceso de vida republicana. A través de los años,
el país ha alternado entre gobiernos liberales, moderados
y conservadores, intercalados con períodos de dictadura
militar.